Hallacas Venezolanas
Preparación
⏱️ 3 horas
Cocción
🔥 1 hora 30 min
Tiempo total
4 h 30 min
Porciones
👥 20 hallacas
Dificultad
Avanzada
Ingredientes
- 1 kg de harina de maíz precocida
- 250 g de manteca de cerdo derretida (o aceite de achiote)
- 2 cucharadas de achiote en grano
- 1 cucharada de sal
- 2 litros de agua tibia (aproximadamente)
- 500 g de carne de res (pulpa) en trozos
- 500 g de carne de cerdo en trozos
- 2 pechugas de pollo (aprox. 400 g)
- 1 cebolla grande picada
- 1 pimentón rojo picado
- 1 pimentón verde picado
- 4 ajíes dulces picados
- 4 dientes de ajo picados
- 1/2 taza de cilantro picado
- 1/2 taza de vino tinto seco
- 2 cucharadas de alcaparras
- 1/2 taza de aceitunas verdes rellenas
- 1/4 taza de pasas
- 2 cucharadas de mostaza
- 1 cucharada de azúcar
- Sal, pimienta y comino al gusto
- 2 kg de hojas de plátano limpias
- Pabilo (hilo de cocina) para amarrar
Preparación paso a paso
- El día anterior (o con 8 horas de anticipación), sazona las tres carnes en un recipiente grande con sal, pimienta, comino y ajo machacado. Vierte el vino y mezcla con las manos para impregnar cada trozo. Tapa y refrigera toda la noche: el ácido del vino ablanda las fibras y las especias penetran a fondo, dando un guiso mucho más sabroso.
- Al día siguiente, pon las carnes en una olla grande con agua fría que las cubra unos 4 cm. Lleva a ebullición, baja a fuego medio y espuma los primeros 15 minutos. Cocina 45 minutos a 1 hora, hasta que estén tiernas: la señal es que un cuchillo entra sin esfuerzo y la res se parte con el borde de una cuchara. Cuela y reserva el caldo. Deja enfriar 20 minutos y corta en cubos parejos de 1 cm.
- En una olla grande, calienta un chorro de aceite a fuego medio y sofríe la cebolla 3 minutos, hasta que se ponga translúcida. Agrega los pimentones y los ajíes y cocina 5 minutos más, removiendo, hasta que se ablanden; incorpora el ajo y cocina 1 minuto a fuego medio-bajo. Añade las carnes en cubos, el cilantro, la mostaza, el azúcar, las alcaparras, las aceitunas, las pasas y 2 tazas del caldo reservado. Cocina a fuego bajo 30 minutos, hasta lograr un guiso jugoso pero no aguado: una cucharada en un plato no debe soltar un charco de jugo. Deja enfriar por completo antes de armar, porque un guiso tibio aguada la masa.
- Prepara el aceite de achiote, que dará a la masa su color anaranjado característico. Pon la manteca derretida (o el aceite) a fuego bajo en una cacerola pequeña, agrega el achiote y cocina de 5 a 7 minutos, removiendo, hasta que la grasa tome un color rojo intenso. No subas el fuego: el achiote quemado amarga. Cuela de inmediato y reserva; lo usarás para la masa y para engrasar las hojas.
- Para la masa, pon la harina con la sal en un recipiente muy amplio. Agrega buena parte del aceite de achiote tibio (media taza aprox., según el color que busques) y mezcla para teñir la harina de forma uniforme. Incorpora el agua tibia poco a poco, amasando con energía unos 5 minutos. Está lista cuando tiene color naranja parejo, se siente suave y elástica, no se pega a las manos y una bola de prueba no se agrieta; si se agrieta, agrega agua de a poquitos.
- Ablanda las hojas para que no se rompan al doblar: pasa cada una por la llama, 10 a 15 segundos por lado, hasta que pase de verde opaco a verde brillante y se vuelva flexible; si no tienes cocina de gas, sumérgelas 1 minuto en agua hirviendo. Sécalas, córtalas en rectángulos de unos 30 cm y retira la nervadura central si es muy rígida. Revisa que no tengan roturas en el centro.
- Para armar, coloca un rectángulo de hoja sobre la mesa, lado brillante hacia arriba, y esparce en el centro un poco de aceite de achiote para que la masa no se pegue. Coloca 3 o 4 cucharadas de masa y extiéndela con los dedos húmedos en un círculo de 12 cm y 5 mm de grosor parejo: muy grueso queda masudo; muy delgado se rompe.
- Coloca en el centro 2 o 3 cucharadas del guiso ya frío, con un poco de su jugo, y corona con 1 aceituna y 3 o 4 pasas, el adorno tradicional de toques salados y dulces. No sobrecargues el relleno: debe quedar espacio de masa alrededor para sellar bien el paquete.
- Dobla la hoja como un paquete: primero lleva los lados largos hacia el centro, uno sobre el otro, apretando suavemente para que la masa selle el relleno; luego dobla los extremos hacia adentro, como un sobre. El paquete debe quedar compacto, sin tanta presión que rompa la masa. Amarra con pabilo en forma de cruz, dos o tres vueltas, y termina con un nudo firme: si queda flojo, el agua de cocción se mete y aguada la hallaca.
- Hierve una olla grande con abundante agua y una cucharada de sal. Con el agua en ebullición fuerte, sumerge las hallacas sin apretarlas para que el agua circule entre ellas. Cocina 1 hora a hervor constante, volteándolas con una pinza a la mitad del tiempo. Están listas cuando las hojas se ven más oscuras y, al abrir una de prueba, la masa está firme y cocida, sin partes crudas.
- Sácalas con espumadera, escúrrelas y déjalas reposar 15 minutos: el reposo asienta la masa y evita quemaduras al abrirlas. Se sirven calientes, abriendo el paquete en el plato y comiendo la hallaca sobre su propia hoja, que conserva el aroma. Acompáñalas con pan de jamón y ensalada de gallina para la mesa navideña completa.
💡 Tip de Bierka
Prepara el guiso el día anterior y refrigéralo: el reposo en frío integra y profundiza los sabores como ninguna cocción rápida lo logra. Además, un guiso frío y compacto es mucho más fácil de manejar: no escurre, no aguada la masa y permite doblar con limpieza. Las hallacas siempre saben mejor hechas sin prisa, en dos días.
¿Te gustó la receta? 📬
Suscríbete gratis y recibe las recetas nuevas de Bierka directo en tu correo.


