Arepa Reina Pepiada
Preparación
⏱️ 20 min
Cocción
🔥 25 min
Tiempo total
45 min
Porciones
👥 6 arepas
Dificultad
Fácil
Ingredientes
- 2 tazas de harina de maíz precocida
- 2 1/2 tazas de agua tibia
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite vegetal
- 2 pechugas de pollo (aprox. 500 g)
- 1/2 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Sal al gusto
- 2 paltas (aguacates) maduras
- 1/2 cebolla morada finamente picada
- 2 cucharadas de cilantro picado
- 3 cucharadas de mayonesa
- Jugo de 1/2 limón
- Sal y pimienta al gusto
Preparación paso a paso
- Pon las pechugas de pollo en una olla con agua fría que las cubra unos 3 cm, junto con la media cebolla, los dientes de ajo enteros, la hoja de laurel y una cucharada de sal. Lleva a ebullición a fuego medio-alto y luego baja a fuego medio, manteniendo un hervor suave durante 20 a 25 minutos. El pollo está listo cuando, al pinchar la parte más gruesa con un cuchillo, los jugos salen completamente claros y la carne se ve blanca y opaca hasta el centro, sin zonas rosadas. Apaga el fuego y deja las pechugas reposar dentro de su caldo unos 10 minutos: ese reposo hace que reabsorban humedad y queden más jugosas. Sácalas a un plato y, cuando puedas manipularlas, deshébralas con dos tenedores o con las manos en hebras finas y parejas, retirando cualquier cartílago.
- En un recipiente amplio, mezcla la harina de maíz precocida con la sal y la cucharada de aceite. Agrega el agua tibia poco a poco, en chorro delgado, mientras mezclas con la otra mano para que la harina se hidrate de forma pareja y no se formen grumos. Cuando hayas incorporado toda el agua, amasa durante 3 a 4 minutos, doblando la masa sobre sí misma y presionando con la base de la palma, hasta lograr una masa suave, lisa y manejable. Tapa el recipiente con un paño limpio y deja reposar la masa 5 minutos: ese descanso permite que la harina termine de absorber el agua. La masa está en su punto cuando no se pega a las manos y puedes formar una bola sin que se agriete en los bordes.
- Divide la masa en 6 porciones iguales y forma una bola con cada una, rodándola entre las palmas. Aplana cada bola poco a poco, girándola entre las manos y presionando con suavidad, hasta lograr discos de unos 12 cm de diámetro y 1,5 cm de grosor. El grosor es importante: si quedan muy delgadas se secan, y si quedan muy gruesas no se cocinan bien por dentro. Alisa los bordes con los dedos ligeramente húmedos para que queden redondos y sin grietas, porque las grietas se abren con el calor.
- Calienta una plancha, budare o sartén gruesa a fuego medio (sin aceite, o apenas engrasada con una servilleta con aceite). Coloca las arepas sin amontonarlas y cocínalas de 6 a 8 minutos por cada lado. Voltéalas cuando la base muestre puntitos dorados y la superficie se vea mate y seca. La señal clásica de que están listas: al golpearlas suavemente con los nudillos suenan huecas, como un tamborcito, y se han inflado ligeramente. Si quieres un interior aún más esponjoso, puedes terminarlas 5 minutos en el horno precalentado a 200 °C después de dorarlas en la plancha.
- Para el relleno de reina pepiada, elige paltas bien maduras: deben ceder a una presión suave del pulgar sin estar aguadas ni tener manchas negras en la pulpa. Pártelas, retira la semilla y saca la pulpa con una cuchara a un recipiente. Machácala con un tenedor dejando algo de textura, no un puré completamente liso: esos trocitos de palta son parte del encanto. Agrega de inmediato el jugo de limón y mezcla, porque el ácido evita que la palta se oxide y se ponga negra. Incorpora el pollo deshebrado, la cebolla morada finamente picada, el cilantro y la mayonesa. Sazona con sal y pimienta, mezcla con cuidado y prueba: debe saber cremosa, fresca y con el punto justo de acidez del limón. Si está muy espesa, agrega una cucharada más de mayonesa.
- Toma cada arepa caliente y, con un cuchillo de sierra, ábrela por un costado haciendo un corte que recorra unas tres cuartas partes del perímetro, sin llegar a partirla en dos: la idea es formar un bolsillo. Abre con cuidado (sale vapor caliente) y rellena generosamente con la mezcla de reina pepiada usando una cuchara grande; no escatimes, una buena reina pepiada va bien llena y hasta se desborda un poco. Repite con todas las arepas.
- Sirve las arepas de inmediato, recién rellenadas y aún calientes, porque la masa de maíz se endurece a medida que se enfría y pierde su textura esponjosa. Si necesitas esperar unos minutos, mantenlas envueltas en un paño limpio de cocina, nunca en plástico, para que no se humedezcan.
💡 Tip de Bierka
Si la masa se agrieta al formar las arepas, está un poco seca: mójate las manos con agua tibia y vuelve a amasar la bola durante un minuto; la humedad extra la hará flexible y los bordes quedarán lisos. Para la próxima tanda, agrega el agua de a chorritos más generosos desde el inicio. Y recuerda: una masa bien hidratada también se cocina mejor, porque el vapor interno es lo que la deja esponjosa y con ese sonido hueco característico al golpearla.
¿Te gustó la receta? 📬
Suscríbete gratis y recibe las recetas nuevas de Bierka directo en tu correo.


