Llapingachos Ecuatorianos
Preparación
⏱️ 30 min
Cocción
🔥 35 min
Tiempo total
1 h 5 min
Porciones
👥 6 (12 tortillas)
Dificultad
Media
Ingredientes
- 1 kg de papas amarillas o papas chola, peladas
- 250 g de queso fresco (tipo campesino o criollo), rallado o desmenuzado
- 1 cebolla larga (cebollín) finamente picada, solo la parte blanca y verde clara
- 2 cucharadas de aceite de achiote (o aceite vegetal con una pizca de pimentón)
- 1 cucharadita de comino molido
- Sal al gusto
- Aceite para dorar
Para acompañar
- 6 chorizos
- 6 huevos
- 200 g de lechuga en tiras finas
- 2 tomates en rodajas
- 1 aguacate en rodajas
Salsa de maní
- 150 g de maní tostado sin sal
- 1/2 cebolla picada
- 1 diente de ajo
- 1 taza de leche (o un poco más, según la consistencia deseada)
- 1 cucharadita de comino
- Sal al gusto
Preparación paso a paso
- Cocina las papas hasta que estén muy blandas. Pela las papas, córtalas en trozos grandes y parejos para que cocinen al mismo tiempo, y ponlas en una olla con agua fría y sal (que el agua las cubra por completo). Llévalas a hervir a fuego alto y cocina unos 25 minutos, hasta que al pinchar una papa con un cuchillo entre sin ninguna resistencia y el trozo se desarme ligeramente. No las dejes a medio cocer: una papa apenas cocida da un puré con grumos y granzas. Escúrrelas muy bien —devuélvelas un minuto a la olla a fuego bajo para que el exceso de humedad se evapore— y, aún bien calientes, machácalas con un prensa-papas o un tenedor hasta obtener un puré liso y seco, sin grumos.
- Arma la masa y déjala templar. Mezcla el puré caliente con el aceite de achiote (que le da el color dorado característico), la cebolla larga finamente picada, el comino y sal al gusto. Trabaja la mezcla con una cuchara de madera hasta que todo esté integrado y el color sea uniforme. Debe quedar una masa suave, ligeramente elástica y que no se pegue a las manos. Deja enfriar unos 10-15 minutos, lo suficiente para poder manejarla sin quemarte: si armas las tortillas con la masa hirviendo, el vapor hace que se abran al dorarlas.
- Forma las tortillas con el queso en el centro. Engrasa ligeramente tus manos con un poco de aceite. Toma porciones del tamaño de una pelota de golf (unos 80-90 g), forma una bola y aplánala en la palma hasta hacer un círculo de unos 10 cm. Coloca una cucharada de queso rallado en el centro, levanta los bordes y ciérrala pellizcando la masa para sellar bien el queso dentro; después aplánala con suavidad hasta dejarla de unos 2 cm de grosor. La garantía de un buen llapingacho es que el sello quede hermético: si el queso se asoma, se escapará en la sartén. Coloca las tortillas formadas en una bandeja cubierta con papel manteca.
- Dora las tortillas sin tocarlas de más. Calienta una sartén amplia o plancha antiadherente a fuego medio y pinta el fondo con una película fina de aceite (no deben nadar en aceite). Espera a que la sartén esté bien caliente —una gota de agua debe chisporrotear al caer— y coloca las tortillas dejando espacio entre ellas. Cocínalas 4-5 minutos por el primer lado sin moverlas: la costra dorada y crujiente se forma solo si las dejas quietas. Cuando los bordes se vean tostados y la base despegue con facilidad al pasar una espátula fina por debajo, voltéalas con un movimiento firme y dora 4 minutos más por el otro lado. Al final, la tortilla debe estar dorada y crujiente por fuera, con el queso completamente derretido por dentro: si percas una tortilla con la palma, se siente que cede con suavidad. Resérvalas en caliente, cubiertas con un paño limpio.
- Prepara la salsa de maní. Sofríe la media cebolla picada y el diente de ajo en una sartén con un chorrito de aceite a fuego medio durante 3-4 minutos, hasta que estén blandos y traslúcidos, sin dorar. Pásalos a la licuadora junto con el maní tostado y la leche, y licúa a velocidad máxima durante 1 minuto, hasta obtener una salsa espesa y totalmente cremosa, sin gránulos de maní. Devuelve la salsa a la sartén y cocínala 5 minutos a fuego bajo, removiendo para que no se pegue, hasta que espese un poco más (debe cubrir el dorso de una cuchara como una crema). Sazona con el comino y sal al gusto; si queda demasiado espesa, ajusta con un poco más de leche tibia. Manténla tibia hasta el momento de servir.
- Fríe los chorizos y los huevos. En la misma sartén donde doraste las tortillas, fríe los chorizos a fuego medio durante 8-10 minutos, girándolos para que se doren parejo por todos lados y la piel quede ligeramente crocante. Retíralos y, en la grasa aromática que soltaron, fríe los huevos uno a uno a fuego medio-bajo: la clara debe quedar cuajada y la yema blanda y brillante, lista para romperse sobre las tortillas al servir.
- Arma el plato completo. Sirve 2 llapingachos calientes por plato, con un chorizo y un huevo frito al lado. Acompaña con la ensalada de lechuga en tiras y rodajas de tomate (aliñadas apenas con sal y unas gotas de limón) y las rodajas de aguacate. Baña las tortillas con la salsa de maní tibia o sírvela al lado en una salsera, para que cada quien se sirva a gusto. Sirve de inmediato, mientras el queso sigue fundido.
💡 Tip de Bierka
Si la masa de papa queda pegajosa y no se deja formar, déjala enfriar 15 minutos en el refrigerador; el almidón se asienta con el frío y las tortillas se arman firmes, sin romperse ni abrirse al dorarlas.
Otro detalle clave: dora las tortillas en tandas, sin amontonarlas. Si la plancha se enfría por exceso de piezas, la papa suelta vapor y quedan blandas en vez de crujientes. Si sobran, recaliéntalas en sartén seca a fuego medio, 3 minutos por lado: recuperan la costra como recién hechas.
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